sábado, 29 de enero de 2011
ACOSO Y FALSEDAD
domingo, 23 de enero de 2011
Musica y trabajo
Le daba vueltas a la relación entre la música y el trabajo. Soy de los que les gusta trabajar con música de fondo. De los que les gusta ir silbando por los pasillos (sin molestar). De los que les gusta el ambiente de un lugar de trabajo con música suave.
Quizá el origen de la relación entre la música y el trabajo fueron las canciones de trabajo, música que entonan trabajadores, marineros, esclavos para amenizar su dura vida, para llorar, para quejarse. Recogedores de algodón del sur de los EEUU en época de la esclavitud. Remeros de barcazas.
En España se conocen las "Manchegas", y probablemente decenas de otras músicas. Canciones de labriegos trasladándose hacia o desde los campos de labranza.
Dicen que las gallinas ponen más huevos si se les pone música. ¿Preferirán a Alejandro Sanz o a Mahler?
Dicen que las plantas crecen más si se les habla y se les pone música.
La música amansa las fieras. La música hace que evites distracciones. La música, bien elegida, relaja, o estimula, o centra.
Aunque como casi todo, cada uno sabe, o descubre, si le sirve.
Esta me cuesta más ponerla...
sábado, 22 de enero de 2011
Hola, olita
En Diciembre de 2005 empecé así la primera de mis entradas en mi primer Blog. Todavía sirve hoy.
Hola. Bienvenido si me lees. Me he animado, aunque me ha costado. Quiero dar un punto de vista, otro punto de vista, desde el servicio médico de una empresa. Los médicos de hospital y los de ambulatorio tienen un punto de vista que creen único sobre los "pacientes". Yo lo tengo sobre los trabajadores, enfermos y sanos. Con sus problemas, no solo cuando están de baja o necesitan medicinas.
Claro, que soy un asqueroso capitalista interesado porque llevo corbata, y los que no la llevan creen que corbata=dinero. ¡Ojalá! Además hablo de dinero porque creo que los recursos son limitados. Todos, y entre ellos el trabajo.
¿Me ayudáis? ¿Confrontamos opiniones?
No me insultes. Opina lo que quieras. Dime cómo lo ves.
Rafa
domingo, 16 de enero de 2011
¿PERO DE VERDAD QUEREMOS CONCILIAR?
Estaría muy bien que nos dejaran salir antes para la función de la niña pequeña. Que pudieramos ajustar nuestro horario, llegando más tarde, o saliendo antes, y luego poder compensarlo. De hecho hay empresas en las que se puede. No tantas como salen en los suplementos salmón de los diarios los domingos, pero existen. Empresas en las que lo importante son los resultados y no "echar horas". En las que puedes ajustar tus horarios con tal de realizar tu trabajo.
Pero, ¿de verdad queremos hacerlo? Cada uno lo sabe en su interior.
¿Cuantos se quedan en el trabajo hasta tarde brujuleando por las mesas y despachos de los compañeros? ¿Cuantos se van todas, o casi todas las tardes, a tomar una cerveza con los compañeros? ¿Y cuantos de ellos tienen familias, hijos, pero no quieren llegar pronto para no tener que bañarles, cenarles, atenderles?
Es cierto que hay empresas, muchas, en las que se premia el "presentismo" (lo contrario del absentismo). En las que lo que importa es estar el horario establecido. Pero hay trabajadores, muchos, que eso es todo lo que hacen.
Un buen clima laboral, que favorezca la productividad de las empresas, no lo olvidemos, razón de ser de las mismas, se consigue con personas satisfechas, ilusionadas, entusiastas. No con apoltronados, cumplidores de horarios, conformistas, que los hay, ¿verdad?